LA BATALLA POR LA REGULACIÓN DEL CBD EN EE.UU.

La semana pasada se produjo la entrada en vigor de la regulación del cannabis recreativo en Canadá, el país más grande hasta ahora en legalizar la planta a nivel nacional.
Una gran noticia para el mundo, pero que dejaba la incógnita de, pese a haber regulado el uso del cannabis en gran parte de Estados Unidos, ya sea de manera terapéutica o recreativa, ¿Cuándo se levantaría la prohibición federal?.

Actualmente, y hasta el 31 de octubre, la Administración de drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) aceptará cualquier comentario público sobre cómo se debe clasificar el cannabis en los tratados internacionales sobre drogas.

En noviembre, se espera que la Organización Mundial de la Salud se reúna en Ginebra para discutir “el uso legítimo, el uso nocivo, el estado del control nacional y e impacto potencial del control internacional” del cannabis y otras sustancias, incluidos los cannabinoides sintéticos y lo fentanilos.

Los tratados mundiales sobre drogas siguen obstaculizando la reforma nacional en Estados Unidos, incluso cuando se trata de cannabidiol o ( CBD ), el componente no psicoactivo del cannabis, con múltiples beneficios medicinales, con un enorme potencial como componente de cientos de productos de belleza, terapéuticos, en la industria alimentaria y que comienza a acaparar las miradas de grandes inversores y empresas internacionales.

 Leslie Kux, comisaria de políticas de la FDA.

Leslie Kux, comisaria de políticas de la FDA.

Leslie Kux, comisaría de políticas de la FDA escribía este mes en la solicitud pública de comentarios: “Los comentarios se tomarán en cuenta al preparar una respuesta de los Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud (OMS) con respecto a la responsabilidad por el abuso y el desvío de estos medicamentos”. “La OMS usará esta información para considerar si recomienda que se impongan ciertas restricciones internacionales a los medicamentos”.

Una retaíla burocrática de difícil análisis, pero con gran trascendencia para el futuro de la regulación del CBD o cannabidiol.

No se trata solo de una de las pocas oportunidades para registrar los comentarios oficiales sobre la política de drogas directamente con el gobierno federal, si no que además es una oportunidad para incidir sobre los acuerdos internacionales que obstaculizan la regulación del cannabis en EE.UU.

Actualmente, el cannabis está clasificado como una sustancia de la Lista I, la categoría más restrictiva de drogas, en los acuerdos de políticas globales de EE.UU. al igual que a nivel nacional. Los países que han firmado estos acuerdos internacionales tienen, en teoría, prohibido legalizar el cannabis.

La comunidad internacional actualmente está despertando y comenzando a priorizar la necesidad de dar un nuevo enfoque a la legalidad del uso del cannabis.
A principios de 2018, el comité de expertos de la OMS en drogodependencias (EDD) determinó que el cannabidiol puro, o CBD, no debería regularse en absoluto en virtud de acuerdos internacionales. “Se ha encontrado que el CBD es en general bien tolerado con un buen perfil de seguridad” dictaminó el organismo de las Naciones Unidas.

Pese a todo, los tratados mundiales sobre drogas, siguen obstaculizando una reforma completa en EE.UU. incluso cuando se trata de CBD.

El pasado junio, la FDA aprobó el uso y la comercialización de Epidiolex, un medicamento de CBD fabricado por GW Pharmaceuticals, con sede en Reino Unido, para el tratamiento de ciertas afecciones epilépticas. Esta regulación, requirió que la Administración de Control de Drogas de EE.UU. rectificara el estatutos legal del medicamento de CBD, sin embargo, la DEA continuó manteniendo el CBD e el Anexo I de sustancias controladas, lo que significa que el gobierno federal todavía lo considera ilegal.

 Robert Patterson, jefe de operaciones de la DEA.

Robert Patterson, jefe de operaciones de la DEA.

A raíz de estas acciones, se publicó un memorándum interno de la FDA que sugería que según los hallazgos de la agencia el CBD no debería encontrarse bajo la Ley de Sustancias Controladas en absoluto, a excepción de los incómodos tratados internacionales sobre drogas.

“Los estudios demuestran que el CBD y sus derivados no tienen un potencial significativo de abuso y podrían eliminarse de la ley de sustancias controladas” escribía la FDA a la DEA en mayo.

La carta también mencionaba que Robert Patterson, Administrador interino de la DEA, había informado a la FDA de que la eliminación de la programación federal del cannabidiol o CBD en conjunto, representaría una violación de los tratados internacionales sobre drogas de los que EE.UU. forma parte.

“La OMS usará esta información para considerar si recomienda que se impongan ciertas restricciones internacionales a los medicamentos”.

En abril la DEA afirmó que “Los Estados Unidos no podrían cumplir con las obligaciones en virtud de la Convención Única de estupefacientes de 1961 si el CBD se descontrolada bajo la CSA”, según revela la carta de la FDA. Por todo ello, la FDA modificó su recomendación y aconsejó a la DEA colocar el CBD o cannabidiol en el anexo V de la lista de sustancias, la categoría menos restrictiva según la ley federal.

“La OMS usará esta información para considerar si recomienda que se impongan ciertas restricciones internacionales a los medicamentos”.
— Leslie Kux, comisaria de políticas de la FDA

"Si las obligaciones del tratado no requieren el control del CBD, o si los controles internacionales sobre la CDB cambian en el futuro", escribió la FDA, "Esta recomendación deberá revisarse de inmediato". Conclusión: queda patente la importancia los acuerdos internacionales sobre drogas. Por supuesto, la DEA no prestó atención al último consejo de la FDA. En lugar de regular el CBD según la ley de Estados Unidos, la agencia de aplicación de la ley solo legalizó el Epidiolex, dejando el CBD o cannabidiol en el Anexo I.

Sin embargo, los tratados mundiales sobre drogas brindan cobertura a los funcionarios federales para que continúen apoyando la guerra contra las drogas en EE.UU. Su modificación de una manera que considere al cannabis de manera más razonable otorgará a los gobiernos nacionales la libertad de trazar su propio rumbo y por primera vez, brindan públicamente la posibilidad de expresar opiniones.

Si serán o no escuchadas por la administración Trump, es otra cuestión, sin embargo, hasta las 00.00 del 31 de octubre, la recepción de comentarios estará abierta.

FUENTE: Leafly.com