LA ROBOTIZACIÓN DE LA INDUSTRIA DEL CANNABIS

Robots que vigilan los cultivos, drones que llevan el cannabis hasta el consumidor… Pese a estar cultivando una planta que tiene más de mil años de antigüedad, la industria del cannabis está comenzando a utilizar las últimas novedades en tecnología para consolidarse como el sector emergente más puntero. 

En Desert Springs, California, la empresa Candescent, está actualmente desarrollando un robot que ya han comenzado a utilizar, para patrullar su cultivo de marihuana al aire libre. Todd Kleperis, director ejecutivo de Hardcar Security, quién se encarga de ofrecer servcios de seguridad a la industria del cannabis, asegura que utilizar este robot para patrullar las diferentes plantaciones de cannabis por las noches, ahorra dinero y es mucho más efectivo.
“Por la noche los guardias duermen, juegan a videojuegos o se pasan el día en las redes sociales. El proceso de vigilancia está lleno de errores humanos”.- Dijo Kleperis.

Un robot como éste, es el encargado de patrullar alrededor de algunas plantaciones de cannabis en Estados Unidos. 

Un robot como éste, es el encargado de patrullar alrededor de algunas plantaciones de cannabis en Estados Unidos. 

El experto en seguridad también señaló que es más seguro para los guardias de seguridad humanos utilizar robots. "Que alguien te pueda llegar a disparar es algo aterrador", afirmó. "Estos robots pueden sufrir un disparo mucho mejor que un humano." Pese a que los robots no tienen armas para defenderse, Kleperis afirma que están considerando agregar una función de spray pimienta. La misión del robot es detectar si ocurre algo fuera de lo normal y alertar a los vigilantes humanos.

Canndescent recibió la aprobación de la ciudad para probar los robots. La compañía Sharp Intellos se encarga de la fabricación del vehículo terrestre no tripulado automatizado que se encarga de proteger el perímetro de la propiedad. La compañía produce plantas de marihuana premium y está interesada en proteger su inversión.

Otro de los ejemplos del desarrollo de alta tecnología en el sector cannábico lo protagoniza la empresa de entrega de cannabis ‘Eaze’. La compañía recientemente estuvo probando el uso de un dron para encargarse de las entregas de cannabis en la Cannabis Cup celebrada en San Bernadino, California. Eaze no posee actualmente ningún dron real ni tampoco los dispensarios los están utilizando en este momento, pero espera que en algún momento comience a utilizarse. Sheena Shiravi, la portavoz de Eaze, dijo: "Lo vemos en el futuro. Está en el horizonte”.

La automatización también promete hacer mucho más eficiente la cadena de producción del cannabis. En Smokey Point Productions en Arlington, el presidente Brian Lade ha automatizado muchas tareas en su proceso de cultivo. Al inicio del ciclo de vida de sus productos, emplea la siembra y la alimentación automatizada de las plantas. "Esto me evita que una persona tenga que mezclar los nutrientes manualmente", dijo.


A continuación, se utiliza una máquina automatizada de recorte para procesar la planta cosechada y luego se termina con un recortador de mano. En el paso siguiente, un empleado coloca el producto en el paquete y una vez introducido, la máquina hace el resto. Está sellado, codificado con barras, contado y luego depositado en una caja. Un obrero coloca la tapa en la caja y luego sale a la tienda.

"Ha sido un cambio de juego", dijo Lade. La compañía ‘Smokey Point’ actualmente empaqueta 30.000-50.000 unidades al mes y, a esa velocidad, debe automatizar algunas tareas. Su nueva instalación será diez veces el tamaño de su emplazamiento actual y tendrá que empaquetar casi un millón de unidades al mes, sólo para el estado de Washington. Lade tiene planes de convertirse en el mayor productor del estado y quiere expandirse a otros estados y tal vez incluso a otros países.

A medida que la industria madura, ha crecido más allá de las pequeñas granjas. Las instalaciones están creciendo y los tamaños de los cultivos se multiplican. Será necesario y rentable para estos productores adoptar cualquier tecnología que pueda ayudar.
 

FUENTE: Revista 'Forbes'