Los pros y los contras de la ley de consumo medicinal en Italia

  • Desde el 1 de enero los italianos pueden adquirir marihuana medicinal en su farmacia más cercana.
     

  • Aún existe una resistencia ideológica a aceptar el cannabis como un tratamiento viable, lo que hace que muchos médicos no lo planteen como una posible terapia.
     

  • La campaña "Legalizziamo!, trata de conseguir una verdadera liberalización del cannabis y regularizar los clubes sociales a través de un proyecto de ley.

 

A pesar de que desde el  1 de Enero de este año, los italianos pueden adquirir marihuana medicinal en su farmacia más cercana, todavía hay demasiados retrasos en la difusión del cannabis terapéutico en Italia. Esta es la opinión de Marco Cappato, político ex europarlamentario del partido ‘Radicale’ y tesorero de la Asociación Luca Coscioni  a favor de la libertad médica y del cannabis, quién analizó la llegada del producto a las farmacias italianas.

Cappato afirma que se trata de "un punto de inflexión histórico, que sin embargo, aún tiene mucho que mejorar en el futuro. A pesar de que en Italia se permite la utilización de cannabis medicinal como terapia desde 2007, por fin ha llegado el primer paso para mejorar su disponibilidad”, comentaba.

La venta de cannabis en las farmacias es posible desde enero de 2017. La planta se produce en el Instituto Militar Químico-Farmacéutico de Florencia y se vende a farmacias y hospitales en todo el territorio. El Instituto, dirigido por el coronel Antonio Medica, ha producido los primeros 2.400 botes de cannabis medicinal para distribuir en el ámbito nacional.

 
Marco Cappato. político ex europarlamentario del partido ‘Radicale’ y tesorero de la Asociación Luca Coscioni .

Marco Cappato. político ex europarlamentario del partido ‘Radicale’ y tesorero de la Asociación Luca Coscioni .

 

Las regiones italianas que aprobaron tiempo atrás el uso terapéutico de cannabis generan un consumo de unos 100 kilogramos por año, de manera que los 20 kilos que están llegando a las farmacias actualmente, constituyen sólo una primera entrega. Los primeros 2.400 botes de hierba se venden al natural, con la prescripción de un médico, para infusiones o para ser inhalada con un vaporizador.

En Italia, la prescripción médica del cannabis proviene del Decreto Ministerial de 9 de noviembre de 2015. El Ministerio de Salud dice que los médicos pueden prescribir tratamiento a base de cannabis para diferentes dolencias tipificadas entre las que se encuentran:  el dolor crónico, la esclerosis múltiple, la lesión de la médula espinal, náuseas y vómitos causados or la quimioterapia, la radioterapia, las terapias contra el VIH, o la reducción de los movimientos involuntarios corporales en el síndrome de Gilles de la Tourette entre otras.

Sin embargo, de acuerdo con Cappato, son todavía muchos los obstáculos que impiden un acceso justo del paciente a la marihuana producida por el estado. Según el tesorero: "Los costes, los obstáculos burocráticos, pero sobre todo la resistencia ideológica a aceptar el cannabis como un tratamiento viable, son límites que aún pueden dar lugar a una obstrucción permanente a la hora de extender las recetas".

La asociación Luca Coscioni, ha elaborado un resumen de lo que son, hasta ahora, las ventajas y desventajas del sistema de producción y distribución de cannabis con fines terapéuticos en Italia.

El primer aspecto positivo es la calidad del cannabis fabricado en Italia, dice Cappato, "lo mejor es que sigue los protocolos europeos generales de las drogas y en sus ingredientes activos prima un porcentaje mayor de CDB sobre el de THC". Otra de las ventajas reside en el precio. La marihuana italiana tiene un coste inferior a la prescrita en los Países bajos: 15 euros por gramo en Italia, frente a 24 euros el gramo en Holanda. La venta de cannabis fabricado en el país ha conseguido que el paciente no tenga que esperar tanto tiempo en comparación a las importaciones de cannabis del extranjero.

Según Cappato, los aspectos negativos relacionados con el cannabis terapéutico en Italia son la baja cantidad producida y el hecho de que los médicos no prescriban el medicamento.
"El establecimiento de un piloto de producción de 100 kg, lo que corresponde a la cantidad que se importa de los Países Bajos, todavía no puede satisfacer las demandas de todos los pacientes italianos”.

Otro de los problemas sigue siendo el papel de los médicos, que no están capacitados o no han sido formados suficientemente sobre el tema y por lo tanto no solo no  prescriben el medicamento sino que incluso a veces culpan a los pacientes que los solicitan.

 
Los costes, los obstáculos burocráticos, y la resistencia ideológica pueden dar lugar a una obstaculación a la hora de extender las recetas.
— Marco Cappato, político ex europarlamentario del partido ‘Radicale’ y tesorero de la Asociación Luca Coscioni
 

Por último, existe la brecha territorial que, según comenta la asociación, se crea por el hecho de que "no todos los territorios italianos poseen las mismas leyes regionales en la administración del cannabis terapéutico".

La Asociación Coscioni también promueve, junto a algunas asociaciones cannábicas y otras entidades, la campaña ‘Legalizziamo!’, cuyo objetivo es obtener una verdadera liberalización del cannabis con fines terapéuticos y regularizar los clubes sociales de cannabis a través de un proyecto de ley.
Esta propuesta prevé el libre autocultivo de marihuana (solo con fines medicinales) con un máximo de hasta 5 plantas por persona.

También se recoge la posibilidad de establecer clubes sociales de cannabis de hasta 100 personas, para el cultivo y el consumo sin ánimo de lucro. En el documento se apoya el cultivo comercial, previo aviso a las autoridades pertinentes, y la prohibición de hacer publicidad de los productos así como de vender en las inmediaciones de las escuelas, este último punto, es igual en la legislación existente en Ámsterdam por ejemplo.

Entre otros puntos, también se propone ampliar la lista de enfermedades autorizadas a ser tratadas con cannabis medicinal, el control de calidad de la producción por los Ministerios de Agricultura y de Salud, que los ingresos obtenidos de los impuestos establecidos, vayan a parar a la inversión en campañas informativas y sociales y en apoyar la economía y tratar de reducir la deuda pública del país.