Argentina aprueba regularizar la marihuana medicinal

  • La propuesta continúa siendo insuficiente para muchos que reclaman el derecho de poder cultivar su propia planta.

  • La iniciativa, ha sido promovida por el actual gobierno y organizaciones no gubernamentales

  • Argentina se suma así a Uruguay, Colombia o Chile que ya cuentan con una regulación a propósito del consumo de cannabis.

Manifestación en mayo de 2016 en Argentina, foto de Ricardo Ceppi.

Manifestación en mayo de 2016 en Argentina, foto de Ricardo Ceppi.

 

Tras el reciente triunfo del sí a la marihuana en algunos estados de Estados Unidos el cannabis continúa conquistando libertades en América.

El pasado miércoles 23 de noviembre, La Cámara de Diputados de Argentina aprobaba un proyecto que busca regular la importación y el consumo de aceite de marihuana para su uso en pacientes, inscritos en un registro estatal, que sufran determinadas patologías.

La iniciativa era aprobada con 221 votos a favor, una abstención y ninguno en contra.

El texto, impulsado por el gobierno de Cambiemos y promovido por las organizaciones pro cannabis: Cameda y Mamá Cultiva, trata de regular la investigación médica y científica del uso medicinal del cannabis y sus derivados. Esta ley sin embargo, continúa sin permitir el autocultivo, algo que reivindicaban las asociaciones de afectados por diversas patologías y consumidores, además de ciertos legisladores de la oposición.

El autocultivo consiste en la producción de la flor de la que se extrae el aceite posteriormente y que, hoy en día, cientos de familias practican en Argentina de una manera clandestina.

“Lo que nosotras buscamos es que se apruebe el autocultivo, que es lo que hacemos, es la única forma de llegar democráticamente a esta medicina”— explicaba Valeria Salech, la presidenta de Mamá Cultiva, la fundación sin ánimo de lucro que agrupa a madres de niños con epilepsia, cáncer y otras patologías, que no han encontrado mejoría con la medicina tradicional.

Esta ONG se encarga de enseñar a cultivar y fabricar la medicina que sus hijos necesitan, acompañadas por cultivadores expertos y de manera solidaria. Estas madres muchas veces, carecen de recursos para importar el aceite o son incapaces de encontrar uno que sea efectivo. El temor a ir presas, les resulta algo insignificante frente a la nueva oportunidad de vida que permite el cannabis para sus hijos. La desesperanzada vida de muchas familias destrozadas, da un giro radical desde que se empieza a cultivar.

Entendemos que se ha dado un paso importante en el que la planta sale al fin de la estigmatización en la que estaba metida.
— Valeria Salech, presidenta de la ONG "Mamá Cultiva".
Foto de la agencia TAO, Ángela Chuffo.

Foto de la agencia TAO, Ángela Chuffo.

La propuesta del gobierno continúa siendo insuficiente para estas madres, que piden poder cultivar la planta para tratar de evitar el beneficio de la comercialización en el mercado negro y que, en caso de robo en sus hogares, puedan acudir a la policía. “Pedimos estar dentro de la ley, nos sentimos desplazadas”, contaba Salech. “Entendemos que se ha dado un paso importante en el que la planta sale al fin de la estigmatización en la que estaba metida”.

Pese a que no se reglamenta el autocultivo, en el artículo 8 dela nueva norma, hay un registroque exime del artículo 5 de la ley de drogas vigente desde 1989 (las penas de entre cuatro y quince años de prisión a quien siembre o cultive plantas). “De esta forma se genera un paraguas legal para que nosotras sigamos con lo nuestro”— afirmaba la presidenta de la organización.

“La aprobación de la ley haría que se empiece a investigar en Argentina, que se empiece a ver el cannabis de forma menos prejuiciosa y más abierta, que haya científicos que hablen del tema será muy positivo” explicaba Pamela Vicente, una de las integrantes de Mamá Cultiva.

Ahora la iniciativa pasará por la Cámara de Senadores y de ser aprobada, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) deberá autorizar la importación de aceite de cannabis cuyo productor principal es Estados Unidos.

El Ministerio de Salud se verá en la obligación de crear un registro nacional voluntario de pacientes y familiares que utilicen el aceite de cannabis para poder acceder al mismo de forma gratuita, tras acreditar el padecimiento de alguna de las enfermedades tipificadas. Dichas enfermedades por ahora no han sido establecidas en el texto pero serán explicitadas en caso de que se apruebe para su reglamentación.

La aprobación de la ley haría que se empiece a investigar en Argentina, que se empiece a ver el cannabis de forma menos prejuiciosa y más abierta.
— Pamela Vicente, integrante de "Mamá Cultiva".

En principio el aceite extraído de la planta de cannabis podría ser utilizado por personas con cáncer, VIH, dolores crónicos, fibromialgias, epilepsia y otras patologías que producen dolores musculoesqueléticos crónicos. Sólo se podrá utilizar la marca y tipo de aceite que autorice la ANMAT y que importe el Gobierno.

Argentina no es el primer país de América Latina  en plantear la legalización de la marihuana. En varios países sudamericanos el consumo de la hierba es legal, como en Uruguay, Chile o Colombia donde se utiliza como medicina alternativa.

Mamá Cultiva expresó a través de un comunicado que el aceite en manos de los usuarios y pacientes garantiza “la existencia de una red de salud pública que no depende de la industria farmacéutica y su concepción mercantilista de la medicina, apuntalando el derecho a la salud como bien social y humanitario”. Atentos a este reclamo, la oposición presentó otra iniciativa que sí autorizaba el cultivo en casa.