Un estudio revela que la marihuana ayuda a tratar adicciones como el alcohol o los analgésicos

  • La investigación es una de las más completas hasta la fecha sobre los efectos del cannabis en la salud mental.

  • En 2014 hubo 18.893 muertes por sobredosis relacionadas con la prescripción de analgésicos opiáceos.

  • El hallazgo podría ayudar a hacer frente a la epidemia de adicción a los opiáceos existente en Estados Unidos.

 

Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de British Columbia, la marihuana podría ayudar a tratar la adicción a sustancias psicotrópicas, como el alcohol o los analgésicos, y ciertas enfermedades mentales como la depresión, el TEPT y la ansiedad social.

Pese a que la marihuana aún es  ilegal en muchos rincones de los Estados Unidos, continúa siendo la droga ilícita más comúnmente usada en el país. El cannabis cuenta con alrededor de 22,22 millones de usuarios en el último mes, según informaba la web especializada en noticias de salud: Medical News Today.

Zach Walsh, profesor asociado de psicología en la ‘University of British Columbia’.
Si la gente usa el cannabis como reemplazo de los medicamentos opioides, para abandonar o reducir el consumo de los opiáceos, podríamos ver algunos beneficios trascendentes para la salud pública.
— Zach Walsh, profesor asociado de psicología en la ‘University of British Columbia’

Zach Walsh, investigador principal del estudio y profesor asociado  de psicología en la ‘University of British Columbia’, ha revisado junto a su equipo todos los estudios diferentes publicados desde 1960 sobre el uso medicinal y recreativo de la marihuana, y las enfermedades de salud mental. Según el portal de noticias online especializado en salud ‘Eurekalert’, esta revisión sería uno de los informes más completos hasta la fecha sobre los efectos del cannabis medicinal sobre la salud mental.

Según los investigadores, el cannabis puede actuar como un sustituto sobre todo, para los usuarios de opiáceos duros. “La investigación sugiere que la gente puede estar utilizando el cannabis como una droga que les ayude a reducir el uso de sustancias que son potencialmente más dañinas, como la medicación opioide para el dolor”. Afirma Walsh tras indicar la aparición de puntos válidos científicamente probados para llegar a tales conclusiones.

Greg Miller es uno de estos pacientes. Miller había comenzado a abusar de analgésicos y alcohol después de un accidente de coche que le dejó con dolor crónico. Posteriormente, comenzó a tratarse con marihuana medicinal y pudo controlar su dolor sin el uso de la morfina y alcohol. "Me ayuda a controlar mis problemas de dolor". "Si el cannabis está reduciendo el uso de una sustancia que es más dañina, solo puede tener un beneficio público". ContabaMiller a la cadena de noticias CTV Vancouver.

Según declaraba el profesor Zach Walsh de la UBC en una entrevista al medio SF Gate, el hallazgo podría ayudar a hacer frente a la epidemia de opiáceos existente en Estados Unidos.

 "Estamos realmente entusiasmados con el efecto potencial de sustitución", dijo Walsh. "Si la gente usa el cannabis como reemplazo de los medicamentos opioides, para abandonar o reducir el consumo de los opiáceos, podríamos ver algunos beneficios trascendentes para la salud pública." El nivel de sobredosis de opioides es demasiado alto ahora mismo" comentaba el doctor.

Según datos de la Sociedad Americana de Adicción a los medicamentos,  la sobredosis de drogas es la principal causa de muerte accidental en los EE.UU., con 47.055 sobredosis letales en 2014. Ese mismo año hubo 18.893 muertes por sobredosis relacionadas con la prescripción de analgésicos opiáceos.

Un reciente estudio realizado por el Centro Canadiense de Abuso de Sustancias (CCSA) y el Instituto Canadiense de Información de Salud (ICIS), aseguraba que un promedio de 13 personas al día, en Canadá, fueron hospitalizadas o llevadas al departamento de emergencia debido a una sobredosis de opioides entre 2014/2015.

Expertos médicos han instado a Canadá a declarar una emergencia pública por crisis de opiáceos. La ministra de Salud, Jane Philpott, se ha comprometido a utilizar todas las herramientas a disposición del gobierno federal para abordar la epidemia. "Esta es una crisis nacional de salud pública", afirmaba la doctora Philpott "Es una emergencia. Es absolutamente esencial que pongamos todas las herramientas en la mesa para abordarla”.

Jane Philpott, ministra de salud de Canadá. Foto de Sean Kilpatrick, The Canadian Press.

Jane Philpott, ministra de salud de Canadá. Foto de Sean Kilpatrick, The Canadian Press.

"No hay actualmente mucha orientación clara sobre cómo los profesionales de la salud mental pueden trabajar mejor con las personas que están consumiendo cannabis con fines médicos", afirma Walsh. "Decirle a la gente que simplemente deje de utilizar el cannabis con la única razón de la prohibición, ya no será una opción tan factible. Saber cómo considerar el cannabis en la ecuación de tratamiento se convertirá en una necesidad".

Antes de las elecciones federales del año pasado, algunos de los principales expertos en adicciones de Canadá pidieron al establishment médico conservador del país que optara por recetar cannabis en lugar de opiáceos, para tratar a pacientes con dolor neuropático además de otras dolencias.

Es una emergencia. Es absolutamente esencial que pongamos todas las herramientas en la mesa para abordarla.
— Dra. Jane Philpott

El actual gobierno liberal de Canadá de Justin Trudeau espera presentar la próxima primavera un proyecto de ley que legalice la marihuana reglamentando el cultivo, la distribución, la venta y el consumo con fines recreativos.

Con esta posible legalización de la marihuana desde el próximo año en Canadá, el profesor Walsh hacía hincapié en la importancia de identificar maneras de ayudar a los profesionales de la salud mental a superar el estigma, para comprender mejor el riesgo y los beneficios del cannabis.

En España existen muchas dificultades para poder llevar a cabo este tipo de estudios sobre los beneficios de la marihuana. Así lo explicaban las investigadoras Ana Navarro y Eva Martínez-Pinilla a raíz de una conferencia ofrecida en la Universidad de Oviedo con el título: 'El cannabis: ¿un aliado en la lucha contra la enfermedad?’.

En la exposición se explicó que, el hecho de que la planta del cannabis se encuentre calificada como droga peligrosa entre las listas internacionales de sustancias prohibidas, justifica el comportamiento reacio de las autoridades para dar luz verde a los estudios.